Frida Kahlo, el musical: la vida de un ícono

Columna Placeres Teatro

La vida de Frida Kahlo cobra vida en el escenario del Teatro Centenario Coyoacán, donde «Frida Kahlo, el musical» ofrece una representación fiel y emotiva de la artista. Protagonizada por Karen Espriu, cuya potente voz y presencia escénica encarnan a la perfección a la pintora, la obra destaca por su precisión histórica y el uso innovador de recursos multimedia. Acompañada por un talentoso elenco y presentada en el corazón de Coyoacán, esta producción se convierte en una experiencia teatral imperdible.
Arturo Rivas
Desde el momento en que las luces se atenúan y la música en vivo comienza a sonar, el público es transportado al universo de Frida Kahlo. El escenario se convierte en un lienzo dinámico gracias al video mapping, que proyecta imágenes de sus obras y momentos clave de su vida, mientras la danza aérea añade una dimensión etérea a la narrativa. Esta combinación de elementos visuales y sonoros crea una atmósfera inmersiva que invita al espectador a adentrarse en la complejidad y pasión de una de las artistas más emblemáticas de México.
«Frida Kahlo, El Musical: La vida de un ícono» es una obra que transporta al espectador a través de los momentos más significativos de la vida de la célebre pintora mexicana, desde 1918 hasta 1954. Presentada en el Teatro Centenario Coyoacán, ubicado en la misma zona donde Frida vivió y creó gran parte de su obra, esta producción ofrece una experiencia teatral inmersiva y emotiva.
La elección del Teatro Centenario Coyoacán como escenario no es casualidad. Situado en el corazón de Coyoacán, este espacio permite una conexión íntima con el legado de Frida, creando una atmósfera que evoca la esencia de la artista y su entorno. Desde el momento en que el público ingresa al teatro, es recibido por una ambientación que refleja el universo de Kahlo, con proyecciones de sus icónicas pinturas y representaciones de las calles de Coyoacán.

11 canciones originales
Karen Espriu, quien interpreta a Frida en su etapa adulta, ofrece una actuación magistral. Su potente voz y presencia escénica capturan la complejidad emocional de Kahlo, transmitiendo con autenticidad las alegrías y dolores que marcaron su vida. Espriu no solo protagoniza la obra, sino que también es la compositora de las 11 canciones originales que conforman el musical. Estas piezas, inspiradas en diferentes momentos de la vida y obra de Frida, abarcan géneros tradicionales mexicanos como el huapango y el bolero, enriqueciendo la narrativa y aportando profundidad cultural al espectáculo.
La producción hace un uso destacado de recursos multimedia, incorporando video mapping y danza aérea para enriquecer la experiencia visual y sensorial del público. El video mapping transforma el escenario en un lienzo dinámico, proyectando imágenes que reflejan los paisajes, emociones y obras de Kahlo, mientras que la danza aérea añade una dimensión etérea y simbólica a la representación.

Experiencia teatral enriquecedora y educativa
El elenco adicional, compuesto por talentosos artistas como Frida Moreno «Momo», Karina Amin Lozano y Ale Monterde, complementa la interpretación de Espriu, aportando matices y profundidad a la narrativa. Moreno, en el papel de la joven Frida, ofrece una interpretación que refleja la inocencia y pasión de la artista en sus primeros años, estableciendo un contraste conmovedor con la representación de Espriu.
La fidelidad de la obra a los hechos reales de la vida de Kahlo es notable. Cada escena está cuidadosamente construida para reflejar eventos verídicos, evitando la ficción y permitiendo que el público se sumerja en la auténtica historia de la pintora. Esta precisión histórica, combinada con interpretaciones emotivas y una producción de alta calidad, convierte a «Frida Kahlo, El Musical» en una experiencia teatral enriquecedora y educativa.

Viva la vida
En resumen, «Frida Kahlo, El Musical: La vida de un ícono» es una obra que destaca por su calidad artística y su compromiso con la veracidad histórica. La combinación de una interpretación apasionada por parte de Karen Espriu, el uso innovador de recursos multimedia, un elenco talentoso y la ambientación en el emblemático Teatro Centenario Coyoacán, hacen de este musical una celebración digna de la vida y legado de una de las artistas más emblemáticas de México.
