¿Viene una nueva crisis de desabasto de medicamentos?

La dependencia de México en insumos farmacéuticos provenientes de China, que representan el 85% del total, enfrenta un panorama crítico ante posibles restricciones comerciales impulsadas por Donald Trump.
Jorge Arturo Castillo
Varios medios lo han dicho, pero el tema no es nuevo, sino que se ha venido arrastrando, al menos, desde 2019. El sector farmacéutico mexicano se encuentra en alerta, sobre todo por la deuda que tiene el gobierno con las compañías farmacéuticas, calculada en alrededor de 9,000 millones de pesos (mdp).
A esta delicada situación se añaden ahora las posibles medidas de Donald Trump para bloquear el comercio con China, principal proveedor global de ingredientes activos para medicamentos (APIs), amenazan con agravar un problema persistente que se ha convertido en una gran bola de nieve: el desabasto de medicamentos. Esta situación podría escalar si el gobierno mexicano acepta nuevos aranceles o restricciones comerciales, complicando aún más las cadenas de suministro.
Tensiones comerciales
En dicho escenario, la industria farmacéutica establecida en México, liderada por grandes empresas exportadoras como Neolpharma, PISA, Inosan Pharma y Sanfer, entre otras más, que dependen en gran medida de China, país que abastece el 41% de los APIs en el mundo, valorados en 15,300 millones de dólares (mdd).
De hecho, según el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), más del 25% de la producción farmacéutica mexicana se destina a Estados Unidos, con un aumento del 28.5% en exportaciones entre 2019 y 2022. Sin embargo, las tensiones comerciales con China podrían interrumpir este flujo y encarecer los costos de producción.
De seguridad nacional
Por otro lado, el tráfico de fentanilo agrava la presión y no se trata de una serie de televisión, como dijera la presidenta Sheinbaum, sino la pura realidad. La administración Trump, como ha venido anunciando, endurecerá controles sobre precursores químicos, según proyecciones. En respuesta, México deberá reforzar la supervisión de importadores y el destino de los insumos, convirtiendo esta problemática en un asunto de seguridad nacional.
Por otro lado, el dilema también recae en evitar sobrerregulaciones que rompan cadenas de suministro o disparen la inflación, un desafío que enfrenta el secretario de Salud, David Kershenobich. Con el tiempo en contra, el gobierno y la industria farmacéutica deberán establecer acuerdos claros antes de enero, con el fin de garantizar el flujo de insumos críticos.
Modernización y expansión
En medio de esta incertidumbre, Grupo Empresarial Ángeles, liderado por Olegario Vázquez Aldir, anunció la adquisición de Laboratorios Kener por 200 md). Esta compra no solo fortalece la presencia del conglomerado en el sector salud, sino que también busca posicionarlo en mercados internacionales mediante la modernización y expansión de la planta en Toluca.
La integración de Laboratorios Kener en la estrategia del grupo representa una apuesta por la innovación y la diversificación en un momento crucial para la industria. Mientras tanto, el futuro del abasto farmacéutico en México pende de decisiones políticas que podrían definir el rumbo del sector.
A la búsqueda de opciones
Así que 2025 vendrá con nubarrones varios en el horizonte, que no podemos ignorar. Ante ello, la industria farmacéutica instalada en México deberá buscar otras opciones para compra de insumos para la producción, como es el mercado indio, que había venido creciendo hasta que llegó la pandemia de Covid-19.



