Los medicamentos biotecnológicos y biosimilares en México: evolución, retos y oportunidades (2020-2025)
Un mercado en expansión que redefine la competencia, los precios y el acceso a terapias avanzadas en el sector público mexicano

Columna INEFAM
El mercado público de medicamentos biotecnológicos y biosimilares creció aceleradamente entre 2020 y 2025 y se consolidó como un pilar del acceso a la salud en México. La competencia, la innovación y la presión por mejores precios redefinieron el sector. Los próximos años serán decisivos para garantizar acceso, sostenibilidad y calidad.

Enrique Martínez Moreno, director general del Instituto Farmacéutico (INEFAM)
El mercado de los medicamentos biotecnológicos y biosimilares en el sector público mexicano ha vivido una transformación profunda entre 2020 y 2025. Con 22,011 millones de pesos adjudicados y 71.7 millones de unidades adquiridas, este grupo terapéutico se ha consolidado como una de las áreas de mayor dinamismo y complejidad dentro del sistema de salud nacional. Con base en las bases INEFAM®, destaca un crecimiento compuesto anual de 9.40% en valor y 14.23% en volumen, reflejo de un mercado que madura, crece y, al mismo tiempo, enfrenta presiones importantes por mejorar el acceso y contener los costos.
Panorama del mercado: tres pilares biotecnológicos
El ecosistema biotecnológico mexicano se organiza alrededor de tres grandes grupos terapéuticos:
1. Insulinas biosimilares: el gigante del volumen
Las insulinas biosimilares representan el pilar con mayor peso en unidades. Con 66.7 millones de unidades (92.9% del total) y 7,851 mdp en adjudicaciones, se mantienen como el segmento más robusto del mercado.
La insulina glargina lidera ampliamente con 6,187 mdp y 64.9 mdu, posicionándose como el biotecnológico más prescrito en el sector público. La competencia es intensa, con una combinación de multinacionales y proveedores locales que presionan los precios a un promedio de $95.28 por unidad.
Evolución de principales grupos de medicamentos biotecnológicos/biosimilares

Fuente: bases INEFAM©
2. Anticuerpos monoclonales: la frontera de la innovación
Este es el segmento de mayor valor económico, con 13,264 mdp y 3.6 mdu. Su precio promedio, $3,685 por unidad, refleja la complejidad de su producción y su uso en patologías de alta especialidad.
Destacan Rituximab (1,217 mdp) y Trastuzumab (3,178 mdp en todas sus presentaciones). La llegada de innovaciones como Trastuzumab Deruxtecan (730 mdp) muestra la rápida adopción de terapias avanzadas, incluidas las de tipo ADC (antibody–drug conjugates).
3. Factores de crecimiento hematopoyético: nichos de alto valor
Con 1.4 mdu y 1,598 mdp, este segmento confirma el impacto de la competencia biosimilar en precios. Mientras filgrastim se mantiene con valores competitivos (1,217 pesos por unidad), pegfilgrastim conserva un precio promedio cercano a $8,400, dada su mayor complejidad.
Valor de mercado de los medicamentos biotecnológicos/biosimilares, 2020-2025

Fuente: bases INEFAM©
Análisis de competencia y market share
1. Líderes del mercado
Los principales proveedores del periodo son:
- Productos Roche: líder en valor con 3,138 mdp (14.26% de participación).
- Laboratorios Pisa: dominante en volumen con 27.6 mdu (38.54%).
- Pfizer: participación de 1,991 mdp, con presencia equilibrada entre oncología y biosimilares.
- AbbVie: fuerte en inmunología, con 1,878 mdp, impulsado por adalimumab.
2. Tendencias institucionales
El IMSS se mantiene como el principal comprador con 8,590 mdp (39.03%), seguido por INSABI/OPD IMSS Bienestar con 4,175 mdp (18.97%). Esta distribución confirma la centralidad del IMSS y, al mismo tiempo, la fragmentación del sistema público mexicano.
Participación de los grupos de medicamentos biotecnológicos/biosimilares, 2020-2025

Fuente: bases INEFAM©
Retos del sector
1. Complejidad regulatoria y de acceso
Los biotecnológicos requieren procesos de autorización altamente especializados, lo que puede retrasar su entrada y disponibilidad. Además, la compra pública mantiene una fuerte inclinación hacia la adjudicación directa (84.8%), mientras que solo 15.2% se adjudica vía licitación. Esta concentración genera retos para la transparencia, la planeación y la diversificación de oferentes.
2. Presión de precios y sostenibilidad
El crecimiento más acelerado en unidades que en valor evidencia presiones deflacionarias. Aunque esto favorece el acceso, abre cuestionamientos sobre la viabilidad del suministro y la capacidad de sostener la innovación.
La insulina glargina es un caso claro: múltiples proveedores han disminuido los precios, lo que obliga a reforzar los estándares de calidad y vigilancia ante la entrada de nuevos participantes.
3. Fragmentación del sistema de salud
La participación de 16 instituciones en compras biotecnológicas genera dispersiones y limita el poder de negociación. Solo 23% de las adquisiciones se realizan de forma consolidada, lo que abre oportunidades para mejorar eficiencia, reducir costos y fortalecer la planificación del abasto.
Oportunidades para el sistema de salud
1. Biosimilares de nueva generación
Aunque los biosimilares de primera generación muestran madurez, existe un amplio margen de expansión en moléculas complejas, como anticuerpos monoclonales oncológicos o inhibidores TNF (adalimumab, infliximab).
2. Innovación en formulaciones
Los cambios en presentaciones y vías de administración avanzan rápidamente:
- Trastuzumab subcutáneo ya supera los 1,000 mdp.
- Insulina glargina 300 UI/mL gana espacio en el segmento pediátrico.
- Las combinaciones fijas de insulinas mejoran la adherencia y control del paciente diabético.
3. Segmentos emergentes de alto valor
Los ADC se consolidan como la próxima frontera terapéutica, con crecimiento acelerado en moléculas como Trastuzumab Deruxtecan y Trastuzumab Emtansina.
4. Consolidación de compras
La integración de demanda, la especialización logística (cadena de frío) y los modelos de administración de riesgos permiten profesionalizar la compra pública de biotecnológicos.
Perspectivas 2025-2030
Las proyecciones apuntan a crecimientos sostenidos de 8-12% anual en valor y a una mayor adopción de biosimilares avanzados, impulsada por mayor conocimiento médico y una competencia más estructurada.
La fabricación nacional de biosimilares complejos será un eje estratégico, aunque requiere inversión y políticas públicas que consoliden su desarrollo.
Conclusiones
El mercado de biotecnológicos y biosimilares en México mantiene un crecimiento moderado frente a otras economías, pero con un enorme potencial para transformar la atención médica. Para ello, será indispensable fortalecer la innovación, mejorar el acceso y garantizar la sostenibilidad financiera del sistema.
Si México logra capitalizar la competencia, la madurez del mercado y la expansión de biosimilares complejos, podrá avanzar hacia un modelo más eficiente, accesible y orientado al paciente. Los próximos años serán definitivos para consolidar esta transición.




