Incertidumbre en la IDM por amenaza de aranceles

Breves Dispositivos Médicos
La aplicación de un arancel del 25% a dispositivos médicos importados de México y Canadá genera preocupación en el sector. La incertidumbre en la aplicación de estas medidas impacta precios, cadenas de suministro y empleo. Diversificar mercados podría mitigar las afectaciones.
Itxel Garibay
La industria de dispositivos médicos (IDM) en México enfrenta un desafío inminente con la imposición de un arancel del 25% a las importaciones hacia Estados Unidos. Esta medida no solo encarece los productos, sino que también altera las cadenas de suministro y genera incertidumbre entre los fabricantes, distribuidores y profesionales de la salud.
Carlos Escobar, presidente de la Asociación Mexicana de Industrias Innovadoras de Dispositivos Médicos (AMID), destacó que, hasta que no se esclarezcan los lineamientos de aplicación de estos aranceles, la industria se encuentra en un estado de análisis y planeación. «Por ahora, nuestra prioridad es entender las posibles implicaciones para actuar de manera organizada y efectiva», afirmó.
Operatividad, en riesgo
Uno de los principales temores del sector es que el arancel no solo represente un aumento directo en el precio de los dispositivos médicos, sino que también incremente los costos de insumos que cruzan varias veces la frontera durante el proceso de fabricación. Esta situación podría afectar la competitividad de las empresas mexicanas, poniendo en riesgo su operatividad y miles de empleos en el país.
Estados Unidos es el principal destino de los dispositivos médicos producidos en México, con aproximadamente el 90% de las exportaciones dirigidas a este mercado. La decisión de imponer aranceles amenaza a más de 160,000 empleos en la industria, generando preocupaciones sobre una posible desaceleración económica y un impacto negativo en la salud pública.
Actuar en consecuencia
La problemática no solo es económica. Un incremento en los costos de los dispositivos médicos podría afectar directamente el acceso a tecnologías médicas esenciales tanto en México como en Estados Unidos. «No debemos bajar los brazos. Esta situación tiene implicaciones directas en la salud de las personas y debemos actuar en consecuencia», enfatizó Escobar.
Ante este panorama, el sector analiza posibles soluciones. Una opción es la reubicación de empresas en territorio estadounidense, aunque esto implica altos costos de inversión y procesos regulatorios prolongados. Otra alternativa es diversificar mercados hacia Europa y Asia, lo que reduciría la dependencia del comercio con Estados Unidos y podría mitigar el impacto de la incertidumbre arancelaria.
Una encrucijada
Mientras se espera una definición clara sobre la aplicación de los aranceles, la industria de dispositivos médicos en México se encuentra en una encrucijada. La capacidad de adaptación y la toma de decisiones estratégicas serán fundamentales para garantizar la estabilidad del sector y la continuidad en el acceso a tecnología médica de calidad.



