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Impulsa México liderazgo latinoamericano en dispositivos médicos

Nearshoring, inversión y el desafío de crear tecnología propia

Columna Dispositivos Médicos

México se ha consolidado como potencia manufacturera en dispositivos médicos en América Latina y como uno de los principales exportadores a nivel mundial. Su ubicación estratégica, costos competitivos e infraestructura industrial lo colocan en un momento decisivo frente al auge del nearshoring. El reto ahora es trascender la maquila y avanzar hacia una verdadera soberanía tecnológica.

Carlos Salazar Gaytán

México ha consolidado, durante las últimas décadas, un liderazgo indiscutible en la manufactura de dispositivos médicos. Hoy es el principal exportador de esta industria en América Latina y figura dentro de los cinco mayores exportadores del mundo. Este posicionamiento se explica por una combinación de factores: una ubicación geográfica estratégica, costos competitivos, talento técnico especializado, integración comercial mediante el T-MEC y una infraestructura industrial que se ha fortalecido de manera sostenida.

En este contexto, el fenómeno del nearshoring se presenta como un catalizador decisivo. Las empresas globales buscan relocalizar operaciones para acercarse a sus mercados y reducir riesgos logísticos. En este escenario, México emerge como un socio confiable, pero el liderazgo alcanzado no debe asumirse como un destino final, sino como punto de partida para avanzar hacia mayor innovación, contenido nacional y desarrollo tecnológico propio.

El desafío es claro: convertir al país en desarrollador, no solo en ensamblador. La manufactura es la base; la soberanía tecnológica debe ser el objetivo.

Cifras que confirman la posición estratégica de México

El mercado global de dispositivos médicos alcanzó en 2024 un valor estimado de 254 mil millones de dólares, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). De ese total, México contribuyó con 22 mil millones, lo que representa una participación del 8.66%. Más allá del dato, la cifra confirma el papel central del país en la economía internacional del sector y su liderazgo latinoamericano.

Las exportaciones nacionales se concentran principalmente en tres grupos: instrumentos médicos y quirúrgicos, aparatos de mecanoterapia y masaje, y productos ortopédicos y audífonos. Estos segmentos representan el 81% de lo que México envía al exterior. La concentración comercial también es evidente: alrededor del 64% de estos productos tiene como destino Estados Unidos, impulsado por costos de manufactura que, según la ANAPS, pueden ser hasta 35% más bajos que en ese país y 9% más competitivos que en China.

Estas condiciones refuerzan la posición de México como plataforma manufacturera, aunque también evidencian la necesidad de diversificar mercados y fortalecer capacidades locales.

Un ecosistema robusto, diverso y con amplio potencial interno

El ecosistema de dispositivos médicos en México cuenta con 9,492 empresas vinculadas a la cadena de valor, de acuerdo con datos del BID. Entre ellas destacan firmas dedicadas al comercio mayorista y minorista, fabricantes de instrumental médico y dental, productores de artículos ortopédicos y fabricantes de material desechable y telas no tejidas. Este entramado empresarial constituye una base sólida para el crecimiento futuro.

Sin embargo, un dato relevante exige atención: menos del 30% del valor de las exportaciones corresponde a producción nacional. El resto proviene de componentes importados, procesos de ensamble o maquila. Este indicador evidencia una dependencia tecnológica que limita la competitividad de largo plazo y la capacidad de México para innovar dentro del sector.

El país cuenta con talento, infraestructura y capacidad logística. Lo que falta es incrementar la proporción de valor agregado local, impulsar el desarrollo tecnológico propio y acelerar la creación de cadenas de suministro internas.

Nearshoring e inversiones que fortalecen el liderazgo

El nearshoring ha detonado una nueva ola de inversiones extranjeras en México, especialmente en dispositivos médicos. Empresas globales han encontrado condiciones favorables para ampliar capacidades productivas en el país. Entre los proyectos más recientes destacan:

  • BD (Becton Dickinson): inversión de 80 millones de dólares en una planta de esterilización en Ciudad Juárez, además de una expansión previa en 2022 para fabricar jeringas de vidrio.
  • Abbott: inversión de 200 millones en Querétaro para una planta de 20,000 m² con capacidad para generar más de 1,200 empleos directos.
  • Fisher & Paykel Healthcare: inversión de 100 millones en Baja California, orientada a soluciones respiratorias y hospitalarias.

Estas inversiones reflejan la confianza internacional en México, generan empleos de alta especialización y fortalecen la cadena de valor local. Estados como Baja California, Chihuahua, Nuevo León, Jalisco y Querétaro se han convertido en hubs estratégicos de manufactura y exportación.

El reto clave: evolucionar hacia soberanía tecnológica

El desafío central es dejar atrás el papel de maquilador y avanzar hacia un modelo de soberanía tecnológica. Para ello, México debe fortalecer su capacidad de innovación mediante cuatro ejes estratégicos:

  • Incrementar la inversión en investigación y desarrollo (I+D).
  • Impulsar alianzas entre academia e industria para el diseño de tecnologías propias.
  • Establecer incentivos fiscales y financieros que fomenten la innovación.
  • Robustecer la formación técnica y profesional en áreas de electrónica médica, manufactura avanzada y software clínico.

Asimismo, las compras públicas deben favorecer la calidad, la sostenibilidad y el contenido nacional. La regulación sanitaria —con Cofepris como actor clave— debe continuar su camino hacia la convergencia internacional, facilitando la innovación y la competitividad sin comprometer la seguridad.

Una oportunidad histórica para México

El país tiene hoy una ventana de oportunidad única. El nearshoring, las inversiones recientes, el T-MEC y la capacidad instalada colocan a México en una posición privilegiada para fortalecer su soberanía tecnológica en salud. El Plan México, que promueve la sustitución de importaciones en sectores estratégicos, puede ser un motor para acelerar esta transición.

La meta es clara: pasar de ser un maquilador global a un hub regional de innovación y manufactura avanzada capaz de abastecer a América Latina y competir en los mercados más exigentes. La oportunidad está aquí. El momento de dar el siguiente paso también.

Carlos Salazar Gaytán

Carlos Alejandro Salazar Gaytán es un destacado líder en la industria de dispositivos médicos en México, con más de una década de experiencia en el sector. Actualmente, se desempeña como presidente de la Asociación Nacional de Proveedores de la Salud (ANAPS) y es director general de Medical Expo, el evento más relevante del país en el ámbito de la salud. A lo largo de su trayectoria, ha promovido activamente la colaboración entre los sectores público y privado para fortalecer el ecosistema de salud, impulsar la innovación tecnológica y posicionar a México como un actor clave en la manufactura y exportación de dispositivos médicos a nivel global. Su liderazgo ha sido fundamental para visibilizar los desafíos y oportunidades de la industria, especialmente en temas de regulación, talento especializado y nearshoring.

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