Con la AMIIF, celebrar, innovar y transformar

Columna Mundo Farma
La AMIIF celebra 75 años reuniendo a líderes del sector público y privado para impulsar políticas que aceleren el acceso a medicamentos, posicionen a México como polo de inversión clínica y fortalezcan su agencia sanitaria.

Jorge Arturo Castillo
La salud no puede esperar. Tampoco los pacientes. Y mucho menos un país que, teniendo el potencial para ser líder regional en investigación clínica, aún enfrenta “cuellos de botella” regulatorios y carece de una política farmacéutica integral que esté a la altura de los tiempos. Consciente de este contexto, la Asociación Mexicana de Industrias de Innovación Farmacéutica (AMIIF) celebra su 75 aniversario con un llamado claro: poner a los pacientes en el centro del sistema de salud y acelerar el acceso a los medicamentos e innovaciones terapéuticas.
Para ello, del 9 al 11 de julio se lleva a cabo en la Hacienda de los Morales, en la Ciudad de México, la 10ª Semana de la Innovación, un espacio de encuentro y diálogo entre autoridades sanitarias, cámaras empresariales, líderes de la industria y representantes del ecosistema de salud. Más que un evento conmemorativo, será un foro de propuestas.
México tiene hoy una gran oportunidad: convertirse en un polo estratégico de inversión en investigación clínica, atrayendo miles de millones de dólares al país. Cuenta con talento médico, diversidad poblacional, infraestructura hospitalaria y centros de investigación reconocidos a nivel internacional. Sin embargo, el proceso regulatorio aún es lento y disperso, y eso pone en riesgo inversiones que podrían mejorar el acceso a tratamientos de vanguardia.
Que la innovación llegue a tiempo
Urge, por tanto, fortalecer la capacidad técnica y operativa de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), sin perder rigor, pero sí con mayor agilidad. Una agencia sanitaria moderna, eficiente y transparente es indispensable para garantizar que la innovación llegue a tiempo a quienes la necesitan.
La celebración de los 75 años de la AMIIF contará con la participación de funcionarios de primer nivel del gobierno federal, quienes reconocen la importancia de acelerar los procesos y garantizar el acceso efectivo a medicamentos. Destaca la presencia del Dr. David Kershenobich, actual secretario de Salud, una figura con profunda legitimidad técnica y científica, cuya visión integradora será clave para esta etapa.
También participarán Eduardo Clark, titular de la Subsecretaría de Coordinación de Servicios Médicos; Rafael Hernández, comisionado de Autorización Sanitaria de Cofepris; y Dr. Ramiro López, subsecretario de Políticas de Salud y Bienestar Poblacional. Además, se suman actores relevantes como la Dra. Patricia Clark, secretaria del Consejo de Salubridad General, y el Dr. Patricio Santillán, comisionado nacional de Bioética.
Hacia un modelo más eficiente
El IMSS, como uno de los grandes operadores del sistema público de salud, estará representado por funcionarios como el Dr. Óscar Arrieta, director del Instituto Nacional de Cancerología; la Dra. Rosana Pelayo, titular de la Unidad de Educación e Investigación; y el Dr. Javier Enrique López, coordinador de Atención Oncológica. También asistirá Jorge Gaviño, secretario general del Instituto.
Esta amplia representación gubernamental confirma que hay disposición para repensar las políticas de acceso y regulación, y que existe terreno fértil para avanzar hacia un modelo más eficiente, equitativo y centrado en el paciente.
Desde la AMIIF se ha insistido en que la industria farmacéutica innovadora está lista para ser parte de la solución. No solo mediante la inversión en investigación y desarrollo, sino también a través de propuestas concretas para mejorar procesos regulatorios, capacitar recursos humanos, ampliar la red de ensayos clínicos y fortalecer la vigilancia de medicamentos.
Entorno propicio para la ciencia e innovación
Además, se contará con la presencia de líderes empresariales, representantes de cámaras como Concamín y Canifarma, y directivos de empresas globales con presencia en México. Todos comparten un mismo objetivo: construir un entorno propicio para que la ciencia y la innovación lleguen más rápido a quienes lo necesitan.
Como bien ha expresado Larry Rubin, director ejecutivo de la AMIIF: “México tiene el talento y la infraestructura para ser potencia en investigación clínica, pero necesitamos reglas claras, tiempos definidos y una política farmacéutica de Estado”. La industria no está pidiendo privilegios, sino certidumbre, colaboración y visión de largo plazo.
El tema de fondo, que atraviesa todos los paneles y mesas de trabajo, es uno: el paciente debe ser el eje de toda política sanitaria. Y, para ello, se necesita más que voluntad. Se requiere compromiso institucional, coordinación entre niveles de gobierno, políticas públicas basadas en evidencia, y alianzas reales con la industria, la academia y la sociedad civil.
La salud es un derecho
El acceso oportuno a medicamentos no puede seguir dependiendo de criterios administrativos opacos o de interpretaciones regulatorias cambiantes. Tampoco debe recaer en los hombros de los pacientes el costo del retraso en aprobaciones o compras. La salud es un derecho, y ese derecho comienza por asegurar que los tratamientos lleguen a tiempo.
La 10ª Semana de la Innovación no solo será una celebración por los 75 años de una asociación que ha defendido la innovación desde su origen. Será, sobre todo, una plataforma para proponer, construir y comprometerse. La presencia de figuras clave del gobierno, el involucramiento activo de cámaras empresariales, y la disposición de la industria marcan una coyuntura excepcional.
innovación con propósito
Lo que está en juego no es solo el futuro de la política farmacéutica. Es la salud de millones de personas, es la oportunidad de modernizar un sistema que ya no puede seguir operando bajo paradigmas del siglo pasado, y es el potencial económico, científico y social que podría liberar México si decidiera apostar de lleno por la innovación con propósito.
La invitación está abierta. Y el momento es ahora.
El Botiquín
- La reciente decisión de Donald Trump de imponer aranceles a los medicamentos importados, bajo su promesa de “proteger la industria farmacéutica estadounidense”, podría tener consecuencias profundas no solo en Estados Unidos, sino también en países como México, que forma parte clave de las cadenas de suministro globales. Esta medida proteccionista podría encarecer el acceso a tratamientos, interrumpir flujos logísticos y generar incertidumbre en un mercado que depende de la integración regional para garantizar la disponibilidad de insumos, principios activos y productos terminados.
- Para México, los riesgos son dobles: por un lado, como exportador de ciertos insumos y medicamentos hacia Estados Unidos, se vería afectado por la pérdida de competitividad frente a mercados exentos de arancel; y por otro, como importador de productos estadounidenses que podrían encarecerse si se generan represalias o se encadena una guerra comercial. Más allá del impacto económico, lo más preocupante es el posible efecto sobre el acceso a medicamentos esenciales, en un contexto donde la salud no debería ser rehén de decisiones electorales ni de medidas nacionalistas de corto plazo.



